Olga.
Le veo caminar de un lado para otro como un perro enrabietado. Está muy molesto y se toca el rostro, se jala el cabello, mira hacia la ventana… aún llueve torrencialmente y el viento cada vez es más fuerte .
- Esta mujer cabeza dura no tenia porque ir … debería haber esperado que amainara… Pero no. Ella es así, llevada a sus ideas.
- Pablo, por favor calma esos nervios. No ves que daña tu salud.
- Cómo me pides calma si saber si mi hermana está bien o habrá sufrido un accidente… tú sabes lo difíciles que son tanto el camino como los acantilados y, más peligrosos aún con este temporal. No se querida Elva… no podré dormir esta noche - dijo Pablo angustiado por la suerte de su hermana.
Olga es una mujer de carácter fuerte pero sin perder su feminidad. Partió hace tres días a casa de su amado José sin importar le que el temporal síguese con su furia ancestral derribando árboles, pequeñas casa de gente humilde y arrasando los caminos en mal estado. A pesar de todo, ella decidió irse y se marchó. Tomó su antiguo auto, regalo de su padre, y fue como loca. Parecía volar, tan veloz que iba.
Ambos hermanos se quieren mucho. Perdieron a sus padres muy jóvenes y desde entonces, Elva los ha cuidado como si fuesen sus hijos. Toda su vida ha vivido en la casona con los dos hermanos, no tiene más familia que ellos. Siempre les dio amor y grandes valores.
Ahora esta tan preocupada como Pablo. Sabe que Olga no teme a nada y, si se trata de su amado, no transa.
Pablo no acepta esa relación debido a la humildad de José. Él no es de alcurnia y piensa que está con su hermana por interés, no acepta que es por amor, un gran amor que nació ocho años atrás. Cuando camino a casa la vio en su hermoso corcel negro, cabalgando por sus tierras, creyó ver un ángel: su cabellera rubia y su tez blanca y lozana lo deslumbró. Pero, tenerla frente y perderse en sus verdes ojos, supo lo que era amor a primera vista.
Desde ese día de otoño no se han separado jamás. Por eso ella corrió a cuidarlo.
- Siento un motor… Elva, debe ser ella.
- Veré Pablo - abre las grandes cortinas azules y mira por los vidrios empañados – Si. Es Olga que viene toda mojada.
- Ve y abre la puerta, rápido.
Elva corre y abre la entrada – Querida, mira cómo estás. Tu hermano esta descontrolado, pensaba que algo malo te hubiese sucedido.
- No querido Pablo. Nada me puede pasar porque conozco el camino como la palma de mi mano. José esta bien, solo fue el susto. Casi cae a los acantilados. Su caballo tropezó con un gran tronco porque la neblina y el viento no dejaban ver el camino.
Pero gracias, mi querido hermano, por vuestra preocupación.
-Olga querida, estas bien y sabes que te amo hermana. Si algo te sucediese no se qué haría.
- ¡Ay tengo un hambre…! - dice Olga, y dirigiéndose a la mesa del comedor, toma del frutero una bella manzana verde - Vamos queridos, mañana amanecerá despejado. Es mejor ir a dormir. Buenas noches.
Suben la gran escalera de pino de Oregón mientras afuera la lluvia va, poco a poco, calmando su furia.
Autora : MARIANELA (LA GATA ACTIVISTA)
Copyright 2008
LA GATA ACTIVISTA!!!

nevidiaz
Hermoso y realista relato. No puede ser que yo me pierda esto...
No se porqué ya no estás en mi lista de amigos, pero te envío una invitación.
Abrazos